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LOS MÉDICOS DE
BARCELONA ROMPEN CON
LAS MUTUAS POR LOS
BAJOS HONORARIOS QUE
PAGAN |
El Col·legi de Metges
se queja de que muchas
mutuas han hecho caso
omiso del compromiso de
actualizar las tarifas
de los 6.000 médicos que
trabajan para la sanidad
privada.
La
guerra entre los médicos
y las mutuas vuelve a
recrudecerse. El
Col·legi de Metges de
Barcelona (COMB) ha roto
el convenio firmado en
el 2000 con la patronal
Unió Catalana d´Entitats
Asseguradores i
Reasseguradores (Uceac)
ante el malestar por los
bajos honorarios que las
mutuas pagan a los
médicos y la negativa de
muchas de las compañías
a aumentarlos. De no
llegarse a acuerdos, el
colegio amenaza con
respaldar incluso a los
médicos que dejen su
mutua. Así, aunque los
facultativos aseguran
que no quieren
perjudicar la atención
sanitaria, el conflicto
podría repercutir en los
pacientes.
La relación entre
médicos y mutuas es
históricamente
tormentosa. Hasta 1990,
el colegio se vio
amparado por una
normativa que le
permitía fijar las
tarifas que pagar por
las mutuas a los
facultativos. En 1990,
el colegio barcelonés
logró firmar un acuerdo
inédito en España con
Uceac que establecía un
listado de actos médicos
y una tarifa adecuada
para cada uno. El
acuerdo se rompió en
1995 en el marco del
cambio de legislación de
los colegios
profesionales, que sólo
les dejó capacidad para
negociar las tarifas.
Hasta junio de 2000 no
se logró un nuevo
convenio que, según el
COMB, han incumplido
muchas de las compañías.
Colectivos de
profesionales se han
plantado ante su mutua y
también han promovido un
manifiesto, firmado por
2.000 facultativos.
Presionado por el
descontento de sus
afiliados, el colegio ha
adoptado una posición de
fuerza. Alfons Malet,
vicepresidente del
Col·legi de Metges de
Barcelona, explica que
el convenio incluía que
las mutuas actualizarían
los honorarios de los
médicos, que no habían
variado desde 1995, y
que cada año aumentarían
las tarifas según el IPC
y se iría negociando un
incremento hasta las
retribuciones que el
colegio considera
adecuadas. Malet apunta
que muchas mutuas han
ignorado estos
compromisos y pagan por
debajo incluso de lo que
el colegio considera
mínimos aceptables.
Según el colegio, las
mutuas pagan de media el
72% de las tarifas que
el organismo considera
que deberían pagarse y
algunas ni el 65%. Si el
colegio cree, por
ejemplo, que una
consulta básica debería
pagarse a 21 euros, las
compañías las pagan a
entre 12 y 17; si una
visita a domicilio de
urgencias se querría
cobrar a 32 euros, se
paga a entre 18 y 26.
Una operación de
apendicitis es pagada
por alguna mutua a 166
euros, cuando el colegio
cree que el mínimo
aceptable son 216 y que
el precio justo sería
290.
El conflicto afecta a
muchos de los 6.500
médicos barceloneses que
trabajan para mutuas (el
60% de ellos trabaja
además en la sanidad
pública), pero no
incluye las mutualidades
de previsión social
(como la Aliança o la
Mútua General) ni la
entidad Asistencia
Sanitaria Colegial (la
mayor mutua), que no
están en Uceac y tienen
acuerdos aparte, precisa
Malet. El responsable
colegial asegura que
estas mutualidades, sin
ánimo de lucro, suelen
tratar mejor a sus
médicos.
Uceac agrupa a la
práctica totalidad de
mutuas, incluidas las
grandes como Adeslas o
Sanitas, que figuran
entre las que concitan
las mayores quejas de
los médicos. Malet
advierte que las malas
condiciones retributivas
hacen que muchos médicos
jóvenes no quieran
trabajar para mutuas si
pueden conseguir otro
empleo. Desde el
Col·legi se apunta que
las mutuas con las que
se mantiene el conflicto
tienen un negocio anual
de 600 millones de euros
en primas. "Nuestras
demandas no son
abusivas. En ningún caso
el aumento de la tarifa
superaría el 30% y
tampoco pedimos que se
aplique de una vez".
El COMB anunció su
decisión de denunciar el
convenio a la Uceac
mediante una carta del
presidente, Miquel
Bruguera, enviada el mes
pasado. También informó
a la consellera de Salut.
El colegio ha empezado a
contactar con cada una
de las compañías. Confía
en negociar una mejora
de las tarifas pero
cambiará de estrategia:
no quiere un convenio
con Uceac, sino con cada
entidad. Si una mutua no
se aviene amejorar los
honorarios, la entidad
profesional apoyará a
los médicos en sus
acciones de presión,
"dentro de la legalidad
e intentando que el
conflicto no repercuta
en la atención a los
usuarios", indica Malet.
Esa actitud podría
comportar que los
médicos dejaran la mutua
que no les pague lo que
piden.
[09
mayo 2005]
La Vanguardia - Sociedad
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