El catedrático de Ginecología de la Universidad de Sevilla y jefe del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital de Valme, Rogelio Garrido, sostiene que la vacuna contra el virus del papiloma humano, causante del cáncer de cuello de útero, es eficaz incluso en aquellas mujeres que han iniciado su actividad sexual. Este experto, que ha impartido recientemente una charla-coloquio sobre este tema, ha aludido en este sentido a los ensayos clínicos de desarrollo de la vacuna, en los que el 94% de las mujeres participantes eran sexualmente activas.
Así, y pese a que la vacuna está dirigida principalmente a niñas y jóvenes adolescentes de 9 a 15 años que no han mantenido relaciones sexuales, el especialista indica que también se puede administrar en mujeres adultas, "incluso si ya han iniciado su actividad sexual, aunque lógicamente para que la vacuna sea eficaz deben de estar sanas del virus", asegura. Igualmente, ha explicado que la vacuna contra el cáncer de cérvix protege frente a cuatro tipos de virus del papiloma humano, causantes del 75% de todos los casos de cáncer de cuello de útero que se registran en Europa, el 70% de los tumores de vulva y vagina, y el 90% de las verrugas genitales. Recuerda, además, que el virus del papiloma humano es muy fácil de transmitir por vía sexual, y advierte en este sentido que el 70% de las personas sexualmente activas están expuestas a los papilomavirus en algún momento de su vida, motivo por el que justifica la extensión de la vacuna.
Según explica el Prof. Garrido, el aumento del número de parejas y el "descenso de la edad" con la que se empieza a mantener relaciones sexuales han provocado un incremento de lesiones precursoras (premalignas) y, por tanto, un aumento de los casos de cáncer de cuello de útero en España. "Hemos comprobado en mujeres de 45 a 50 años están tendiendo lugar un rebrote importante del papiloma, debido a que cada vez más los cambios de pareja son más comunes", declara el catedrático, quien insiste en que los estudios de tendencia de este tumor "demuestran que en los últimos años se ha incrementado su prevalencia, lo que iría en paralelo a esta mayor exposición sexual". No obstante, reconoce que por el momento su incidencia es baja.
Por último, destaca que los estudios clínicos realizados al efecto también han demostrado que la vacuna proporciona una fuerte memoria inmunitaria en las mujeres vacunadas, lo que supone un aval para la protección a largo plazo.