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LA DIETA NO APORTA
SUFICIENTE CANTIDAD
DE ISOFLAVONAS DE
SOJA
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Las isoflavonas de soja
"mejoran notablemente"
la calidad de vida en la
menopausia, según
estudio.
La dieta occidental no
aporta isoflavonas de
soja suficientes para
conseguir efectos
beneficiosos en el
tratamiento de la
menopausia. Sin embargo,
los especialistas
advierten de que no se
deben ingerir como
complementos
alimenticios, sino como
fármacos.
ESTHER ROMÁN CANTÓN
-
08/06/2007
"En la sociedad
occidental no es posible
asimilar, a través de la
dieta, la cantidad
suficiente de
isoflavonas de soja", ha
señalado Javier Haya,
presidente de la
Sociedad Española de
Ginecología Fitoterápica
(SEGIF), en la
presentación de los
resultados del estudio
El papel de las
alternativas
fitoterápicas en el
tratamiento de la
menopausia en España.
Tendencias para el año
2010, realizado por el
gabinete de estudios
sociológicos Bernard
Krief, con el aval de la
SEGIF, de la Sociedad
Española de Ginecología
y Obstetricia (SEGO) y
de la Sociedad Española
de Fitoterapia (SEFIT).
Por
ello, los especialistas
recomiendan
medicamentos, de venta
en farmacias, que tienen
una dosis óptima de
isoflavonas de soja, que
está en consonancia con
las recomendaciones de
las sociedades
científicas.
En los últimos años el
tratamiento con
isoflavonas de soja se
ha ido convirtiendo en
una terapia útil para
luchar contra los
síntomas climatéricos de
la menopausia; además,
tienen un efecto
positivo sobre el
metabolismo óseo y
reducen el perfil
lipídico.
Pero, sin duda, el mayor
beneficio que encuentran
los especialistas es que
"las isoflavonas de soja
son seguras y están
exentas de efectos
perjudiciales".
Sin
embargo, el presidente
de la SEGIF, cree que no
se prescriben con toda
la frecuencia que se
podría "porque en la
carrera los médicos no
estudiamos nada sobre
fitoterapia. Tenemos
formación sobre fármacos
de síntesis química,
pero no sobre productos
naturales".
Los
especialistas
consultados en el
estudio opinan que los
tratamientos seguidos
con terapia hormonal
sustitutiva (THS) e
isoflavonas de soja
influyen positivamente
en la calidad de vida de
las mujeres menopáusicas
y en factores como la
calidad de sueño, la
vitalidad, las
alteraciones del humor,
la satisfacción sexual,
los síntomas depresivos,
la salud mental y la
ansiedad.
Respecto a los riesgos
que conllevan dichos
tratamientos, no se
valoran igual los
derivados de la THS y
los producidos por las
isoflavonas de soja, ya
que el 74 por ciento
piensa que la THS tiene
más riesgos.
"Los
principales problemas de
la THS son: el riesgo de
tromboembolismo venoso,
de cáncer de mama, de
ictus y de infarto de
miocardio", ha explicado
Haya, mientras que los
inconvenientes de las
isoflavonas de soja son:
menor eficacia en
síntomas vasomotores,
coste elevado del
tratamiento y carencia
de estudios a largo
plazo.
Para
los médicos, la
tendencia de abandono de
la THS se debe
principalmente al temor
a desarrollar cáncer (76
por ciento) y a los
efectos secundarios que
produce el tratamiento
(64 por ciento). Entre
las mujeres
postmenopáusicas que
siguen un tratamiento
con isoflavonas de soja,
los especialistas opinan
que el abandono del
tratamiento puede
deberse al precio (40
por ciento), a la
ausencia de respuesta
(42 por ciento), al
periodo largo de
latencia (37 por
ciento), al cansancio o
aburrimiento (32 por
ciento), al miedo a
complicaciones a largo
plazo (13 por ciento) y
por efectos adversos (10
por ciento).
Productos 'pirata'
La cuestión que más
preocupa a los
especialistas es que se
confundan los
medicamentos
constituidos por
isoflavonas de soja con
los complementos
alimenticios que dicen
incluirlas. "Estos
complementos crean un
problema serio al médico
que los recomienda,
porque en la mayoría de
las ocasiones no llevan
la dosis que señalan y,
por ello, no ejercen el
efecto deseado. Esto
puede hacer pensar al
médico que las
isoflavonas de soja no
sirven para nada y se
pierde la perspectiva de
calidad terapéutica que
tienen los medicamentos
que sí las incluyen".
DOSIS MÍNIMAS Y ÓPTIMAS
Para que las isoflavonas
de soja hagan efecto
sobre los síntomas de la
menopausia "se requiere,
por un lado, una dosis
mínima eficaz, que se
sitúa en 40 mg al día y,
por otro lado, una dosis
óptima, que se sitúa en
80 mg/día; por encima de
ella no hay más efectos
ni mayor rapidez", ha
apuntado Javier Haya.
Además, es necesario
señalar que el periodo
de latencia de las
isoflavonas de soja está
entre las cuatro y las
diez semanas.
Está
comprobado que la
adherencia al
tratamiento se logra
cuando se realiza una
sola toma diaria. "En el
caso de las isoflavonas
de soja se deben tomar
junto con la comida
principal, ya que, por
sí solas, no son activas
y necesitan de la
actividad intestinal
para comenzar a hacer
efecto. La absorción es
máxima durante la
comida; en otra
situación su eficacia se
reduce". La mayoría de
los médicos consideran
que la dosis más
adecuada tanto para el
tratamiento de los
síntomas climatéricos
como para la prevención
de problemas
cardiovasculares y de la
osteoporosis está entre
61 y 80 mg al día.
[8
junio 2007]
DiarioMedico.com
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