MADRID,
(9 de Octubre de 2007).- Sanofi Pasteur MSD ha presentado ante la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) una petición de ampliación de indicación de la vacuna frente al cáncer de cuello de útero, Gardasil®, para incluir la prevención frente al cáncer de vulva y de vagina causados por los tipos 16 y 18 del virus del papiloma humano. La EMEA ha aceptado la solicitud y ha comenzado su revisión.
Según extensos ensayos clínicos, Gardasil® previene el 100% de las lesiones precancerosas de vulva (VIN 2/3) y el 100% de las lesiones precancerosas de vagina (VaIN 2/3) causadas por los tipos 16 y 18 del virus del papiloma humano, tras un seguimiento de tres años desde el inicio de la vacunación.
“Hemos desarrollado Gardasil® como una completa protección frente a una amplia gama de enfermedades que afectan a varios órganos genitales. Comenzando con la prevención de cáncer de cuello de útero como nuestra primera prioridad. Además ahora podemos extender los beneficios para la salud de la mujer gracias a la protección frente al cáncer de vulva y de vagina”, explica Patrick Poirot, vicepresidente médico y científico de Sanofi Pasteur MSD.
Gardasil® es la única vacuna frente al cáncer de cuello de útero que protege frente a cuatro tipos de virus del papiloma humano: el 6, 11, 16 y 18.
Se estima que entre las enfermedades relacionadas con el virus del papiloma humano, los tipos 6, 11, 16 y 18 causan el 75% del cáncer de cuello de útero en Europa, el 70% de los cánceres de vulva y de vagina; así como el 70% de las lesiones precancerosas de cuello de útero, el 35-50% de las lesiones tempranas de cérvix; el 70% de las lesiones vulvares y vaginales precancerosas, y el 90% de las verrugas genitales.
Se estima que, anualmente, se diagnostican en Europa unos 30.000 casos nuevos de lesiones precancerosas de vulva y vagina relacionadas con el virus del papiloma humano.
"Las lesiones precursoras de cáncer de vulva y de vagina no son frecuentemente reconocidas. Su tratamiento actual para evitar el desarrollo de cáncer está resultando un desafío, puede desfigurar, requiere un seguimiento muy largo y las recaídas son frecuentes. Además, las mujeres pueden sufrir ansiedad, depresión, disfunciones sexuales e incluso una pobre imagen de sí mismas”, explica el catedrático de la Universidad de Viena, Elmar Joura.
Los cánceres de vulva y de vagina representan en conjunto un porcentaje importante de todos los cánceres ginecológicos.
Durante los últimos treinta años se ha incrementado la incidencia de las lesiones precancerosas y el cáncer de vulva en concreto. La incidencia del carcinoma in situ de vulva ha aumentado un 400% en Estados Unidos entre 1973 y el 2000; mientras que el cáncer invasivo de vulva ha crecido un 20% en el mismo periodo.
Antes, el cáncer de vulva se asociaba casi exclusivamente a mujeres mayores; sin embargo, estudios recientes han demostrado que el 20 % de estos cánceres afecta actualmente a mujeres menores de 50 años. Además, mientras que el cáncer de vulva en mujeres mayores no se asocia con el virus del papiloma humano, entre las mujeres más jóvenes casi todos los casos están relacionados con este agente infeccioso.